25/03/2026
¿Cuántas veces lo viste frenar… cuando solo quería seguir jugando?
Esa mano en el pecho.
Esa respiración que se corta.
Y tu, mirando sin poder hacer nada… sintiendo la angustia en el cuerpo.
No es solo el broncoespasmo.
Es lo que hay detrás.
Lo que tu hijo no puede expresar con palabras… pero su cuerpo sí.
Te invito a ir a la raíz.
A entender qué está pasando a nivel emocional y, sobre todo, a tomar consciencia de qué puedes hacer tu para acompañarlo de verdad.
Para que la imaginación deje de ser un deseo…
y empiece a ser tu realidad.
Si esto te resuena, escribime “RESPIRAR” y te cuento.