30/07/2022
Mi montaña de ayer
Estando de vacaciones viví algo que me hace salir del paréntesis para compartirlo y hacer un aporte más personal, que no es lo más frecuente en este espacio.
Ayer logré el objetivo más desafiante de este viaje: alcanzar la cima del Preikestolen.
Si, estuve ahí arriba, llegué. Lo logré!
Pero llegué con más esfuerzo y dificultades de lo que esperaba, porque además de mi escaso entrenamiento los cambios de clima me trajeron un fuerte resfriado.
Son unas 4 horas caminando 4 km hasta llegar a unos 604 sobre el nivel del mar, en un camino muy irregular donde predomina la piedra.
Cansancio, dolor, falta de aire, que no pudieron más que el entusiasmo de llegar. Fue necesario aceptar las dificultades, quedar más atrás en el grupo, permitirme parar y recibir ayuda.
Y así, cansada pero contenta, llegar.
Y en todo el camino pensaba que ese día esa era mi montaña…
Pero también tenemos otras montañas, que queremos o debemos trepar: montañas de emociones, de miedos, de inseguridades, de proyectos…
Y ante todas se necesitan cosas parecidas:
- la voluntad y la confianza para treparla,
- La amabilidad para contigo cuando surjan dificultades mientras la trepas (incluso pedir ayuda!😉)
- Y la apertura para disfrutar cuando llegas y aprender de la experiencia.
⛰Esto que te cuento, resuena contigo?
⛰Has identificado tus montañas?