18/04/2022
Los callos o callosidades son una patología muy frecuente y conocida entre la población, de hecho, alrededor de 3 de cada 10 personas los sufren casi a diario, Los callos o callosidades (también llamados hiperqueratosis plantares) son una respuesta de nuestro cuerpo ante un exceso de fricción y/o presión en determinadas áreas del pie.
SÍNTOMAS
Piel gruesa o endurecida en una zona concreta.Sequedad.Textura áspera al tacto.Pueden provocar dolor o molestia al tocarlos, rozarlos o cuando caminamos
DUREZAS O HIPERQUERATOSIS DIFUSA
Esta alteración en la piel es más extensa y superficial, y se caracteriza por tener los bordes sin definir y un color amarillento, que deriva del cúmulo de queratina en la zona.
HELOMAS O HIPERQUERATOSIS LOCALIZADA
En este caso, la alteración en la piel está más concéntrica, profunda y definida, y según la zona, puede generar molestia o dolor al tocar o caminar. En muchas ocasiones, los helomas no son tan visibles ya que se encuentran cubiertos por durezas.CLAVO PLANTAR O HELOMA PLANTAR
Aparecen en la planta del pie por la fricción y presión sobre esta zona. Presentan mayor dolor al roce y al caminar, ya que da la sensación como si pisáramos un “clavo” en cada paso que damos.
OJO DE GALLO”, “OJO DE POLLO” o HELOMA INTERDIGITAL
Esta lesión también se produce por la fricción y presión, pero en este caso los “causantes” son los huesos de los dedos cuando rozan unos con otros. Por ello, el “ojo de gallo” se localiza entre los dedos del pie, con más frecuencia entre el cuarto y el quinto dedo.
HELOMA DE FONDO DE S**O
Este tipo de callo aparece en la parte blanda que une dos dedos del pie. Suele ser doloroso y aparece con más frecuencia entre el cuarto y quinto dedo. En el artículo “Helomas. Qué son, cómo tratarlos y cómo prevenirlos” analizamos en profundidad este tipo de lesión en la piel.