08/07/2016
¿Quién hace qué? El musicoterapeuta
Está claro que la música puede ser utilizada por todos, en cada uno de los momentos de la vida cotidiana que se nos presentan. La música ha sido, es y será universal. Por y para todos.
En ciertas ocasiones, conversando con profesores de Educación Especial, Logopedas, Psicólogos, Fisioterapeutas, me han comentado que ellos utilizan
canciones, música de fondo, puesto que ven que la música es lo que más les gusta a los niños con algún tipo de discapacidad. Y yo no me canso de animarles a que sigan haciéndolo y de ofrecerles algunas pautas, o algunas directrices para su
mejor utilización. ¿Por qué no? La utilización de la música
en terapia no le pertenece únicamente a los musicoterapeutas.
Pero también repito una y otra vez que no debemos confundir el uso particular que hacemos de la música con el uso sistemático, interdisciplinario y terapéutico que
podamos llegar a hacer con ella. El musicoterapeuta se ha formado en una universidad en los diferentes Máster que existen en nuestro país, ha estudiado, ha observado intervenciones y ha realizado intervención. Forma parte de
un equipo interdisciplinario (psiquiatras, médicos, enfermera, fisioterapeutas, psicólogos, logopedas, psicopedagogos)
con los que trabaja conjuntamente en la elaboración
del tratamiento para el paciente.
El musicoterapeuta estudia el caso individual o colectivo, plantea un proyecto de intervención (hipótesis de trabajo) con unos objetivos generales, específicos, terminales; a los que le acompaña una metodología específica, unas ctividades
programadas, secuenciadas y organizadas para el logro de los objetivos, para el logro de una buena práctica terapéutica, para el avance personal de la persona dentro de la terapia. Por y para la persona - paciente.
La música no hace daño. Las personas que no saben hacer una labor terapéutica y realizan un intrusismo, sí