15/10/2020
elevado número de casos de cáncer de mama que se da hoy en día, hace que las investigaciones se centren en el estudio de distintos nutrientes que pueden actuar o bien como promotores, o como protectores de este tipo de cáncer.
Recomendaciones nutricionales para la prevención del cáncer de mama:
El primer paso a seguir será perder el exceso de kilos y tener como objetivo el peso saludable, ya que la obesidad se ha comprobado que se asocia con un mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama. La obesidad y el sobrepeso vienen definidos por el índice de masa corporal (IMC), resultante de dividir el peso en kilos por la talla en metros al cuadrado. Un peso adecuado corresponde a un IMC entre 20 – 25 kg/m2.
Se confirma la relación entre el consumo total de grasa en la dieta, los niveles de estrógeno y el desarrollo de cáncer de mama, aunque hay que hacer una diferenciación entre los distintos tipos de grasa.
Se consideran grasas saludables, las monoinsaturadas como el ácido oleico, presente en el aceite de oliva, de colza, el aguacate, el cacahuete… , y las grasas poliinsaturadas derivadas de la serie omega 3 (EPA y DHA), que son antiinflamatorias, anticoagulantes y controlan el crecimiento de las células tumorales. Una alta ingesta de omega 3 se ha relacionado con una menor probabilidad de padecer cáncer. Las encontramos en las semillas de lino, semillas de chia, en los vegetales verdes, las nueces, en la leche materna y el pescado azul (caballa, boquerón, sardina, salmón).
Sin embargo hay que tener cierta precaución con las grasa poliinsaturadas derivadas de la serie omega 6 de origen animal, ya que en exceso pueden producir inflamación y estimulación del crecimiento celular aumentando el riesgo de padecer cáncer de mama ( están presentes en las carnes rojas, huevos, productos lácteos, etc.)
Se consideran grasas no saludables las grasas saturadas, existiendo una correlación entre el consumo de éstas y la aparición de cáncer de distintos tipos (colón, páncreas, mama, etc.), que se encuentran en las grasas animales: lácteos, huevos y carnes. También están presentes en los aceites vegetales de coco y palma y en la manteca de cacao. Se recomienda tomar leche.