01/02/2026
Investigación y Educación
Identifican biomarcadores sanguíneos que podrían detectar el Parkinson antes de los primeros síntomas
Un estudio publicado en la revista npj Parkinson’s Disease investigó cómo cambia a lo largo del tiempo la actividad de los genes encargados de reparar el ADN y manejar el estrés celular
Globovisión 31-01-2026 05:26 PM
La enfermedad de Parkinson representa uno de los mayores desafíos actuales para la neurología, ya que es una afección neurodegenerativa que suele diagnosticarse cuando los síntomas motores ya son evidentes y el daño cerebral es considerable.
La identificación de biomarcadores en etapas tempranas es una de las búsquedas más intensas en la investigación médica, con la esperanza de desarrollar herramientas que permitan intervenir antes de que la pérdida neuronal avance.
Un estudio publicado en la revista npj Parkinson’s Disease, fruto de la colaboración entre la Universidad Tecnológica Chalmers (Suecia) y el Hospital Universitario de Oslo (Noruega), investigó cómo cambia a lo largo del tiempo la actividad de los genes encargados de reparar el ADN y manejar el estrés celular.
El análisis comparó a personas sanas con pacientes ya diagnosticados y, fundamentalmente, con individuos que atraviesan la etapa “silenciosa” (prodrómica) de la enfermedad, antes de que aparezcan los síntomas motores.
Cambios en los genes antes de la aparición de síntomas
El Parkinson afecta el control del movimiento debido a la muerte progresiva de las neuronas que producen dopamina. Sin embargo, estas células no mueren de repente; al tener una actividad metabólica muy intensa, generan subproductos tóxicos que provocan “estrés oxidativo”, un proceso químico que daña su propio ADN.
Los genes analizados en el estudio son precisamente los encargados de reparar estas lesiones genéticas; cuando se detecta una actividad inusual en ellos, es señal de que las células están luchando por corregir ese daño acumulado y sobrevivir antes de colapsar.
“Para cuando aparecen los síntomas motores de la enfermedad de Parkinson, entre el 50 % y el 80 % de las células cerebrales relevantes suelen estar ya dañadas o han desaparecido. El estudio supone un paso importante para facilitar la identificación temprana de la enfermedad y contrarrestar su progresión antes de que llegue a este punto”, enfatiza Danish Anwer, estudiante de doctorado del Departamento de Ciencias de la Vida de Chalmers y primer autor del estudio, en un comunicado oficial.
La investigación documentó que las personas que transitan la fase silenciosa de la enfermedad (cuando el daño avanza, pero aún no hay temblores ni rigidez) presentan alteraciones distintivas en la forma en que sus genes reparan el ADN y responden al estrés. Según el artículo científico, la capacidad de los modelos genéticos para detectar estas señales alcanzó su punto máximo en las etapas más avanzadas de esta fase silenciosa.