28/07/2015
Por qué se produce una torticolis y cómo se trata
En primer lugar hay que decir que la torticolis es una afectación a nivel cervical. Es una cervicalgia aguda, que se produce por un bloqueo de una vértebra a nivel cervical con un espasmo o contractura aguda de los músculos de la zona provocando una importante y visible incapacidad para mover el cuello, al principio en todas direcciones más adelante especialmente sólo hacia un lado; dolor y contractura a nivel cervical que puede ir acompañado de otros síntomas como irradiación dolorosas hacia el brazo, hacia la zona dorsal, hacia la nuca con dolores de cabeza e incluso mareos.
POR QUÉ SE PRODUCE UNA TORTÍCOLIS.
Evidentemente como cualquier problema músculo-esquelético puede estar favorecido por problemas posturales, por ejemplo estar constantemente mirando hacia el suelo, leyendo o en cualquier tipo de labor doméstica y además, por el uso excesivo del teléfono móvil hoy en día. Pero esto solamente es un factor favorecedor, ya que todas estas posturas debilitan los músculos de la zona del cuello. Sin embargo, en mi práctica clínica diaria observo que el paciente que tiene tortícolis está sometido a algún tipo de estrés. Mi experiencia me dice que cuando la torticolis provoca dolor especialmente en la izquierda, suele estar implicado un tipo de estrés especial, un estrés que afecta al estómago; como es la ansiedad derivaba del trabajo, la dificultad en desconectar del trabajo y esto se da este el estómago con acidez o gastritis o en ocasiones, incluso cuando el estómago no da ningún síntoma. Esta torticolis izquierda suele ser muy repentina y muy aguda.
Hay otro tipo de torticolis izquierda que suele ser menos aguda y que suele dar dolores hacia la zona izquierda de la nuca incluso acompañado de mareos. Esta torticolis está provocada por un estrés que se canaliza a través de la vesícula biliar. Este tipo de estrés tiene un matiz de amargura, disgusto y en definitiva es un estrés en donde la persona se siente desbordado.
Las torticolis derechas sin embargo suelen estar vinculados a un estrés con un matiz de enfado, de crispación, de frustración…estrés que se canaliza a través del hígado y este hígado provoca un efecto reflejo en las vértebras cervicales y en la musculatura cervical derecha.