27/04/2022
El pie equino varo congénito (PEVC) es la deformidad congénita más frecuente del pie y del sistema musculoesquelético que cuando no se trata, o es tratada de manera inadecuada, puede ser muy incapacitante desde el punto de vista físico, psicológico y laboral.
Debido a que en los últimos años ha aumentado la frecuencia y la calidad de la evaluación ecográfica del feto durante el embarazo, es más común el diagnóstico in útero del PEVC, circunstancia ventajosa para iniciar una asesoría a los padres y un tratamiento oportuno a los niños afectados (Roselli P.)
El enfoque y el tratamiento de esta compleja deformidad ha cambiado de manera radical en el siglo veinte y lo que va del veintiuno, por lo que los resultados dependen del tratamiento a temprana edad efectuado en manos entrenadas para tal fin.
En el recién nacido y en niños menores de un año, el estándar de oro en el tratamiento del PEVC es el método descrito por Ponseti, en el que se aprovechan las propiedades elásticas del tejido del Recién nacido (RN), para corregir las deformidades.
Mediante manipulaciones en las que se aplica presión en el pulgar sobre la cabeza del astrágalo en la cara dorso externa del pie, y de manera simultánea, con la otra mano, abducción y supinación del antepié se logra la corrección de la deformidad en el 95 % aplicando cinco yesos correctivos espaciados un semanalmente.
La corrección es progresiva y gentil con el RN. Si después de corregida las deformidades en aducto, cavo y varo persisten limitaciones en la dorsiflexión del tobillo, se procede a realizar una tenotomía percutánea del tendón de Aquiles.