19/08/2014
La carboxiterapia es una de las mejores terapias para combatir la celulitis, el exceso de grasa en el cuerpo, la flacidez y el envejecimiento corporal y facial.
Es un método no quirúrgico el cual consiste en el uso terapéutico del gas Dióxido de Carbono (CO2) por vía subcutánea. La forma en la que se realiza la carboxiterapia es a través de un equipo especialmente preparado, el cual permite regular la velocidad del flujo, tiempo de inyección y monitorear el porcentaje de dosis administrada.
La corboxiterapia no representa toxicidad sistémica ni efectos secundarios, salvo un ligero y fugaz dolor en la zona de aplicación.
Al penetrar el CO2 en forma de gas produce una hiperdistensión del tejido subcutáneo liberando bradiquina, serotonina, histamina y catecolaminas que estimulan a los receptores beta-adrenergicos produciendo lipólisis (destrucción de las células grasas). Su introducción bajo la piel se completa con un movimiento de masaje manual que ayuda a distribuir el anhídrido carbónico y a hacerlo circular.
El CO2, al entrar en contacto con la grasa, se difunde y, parte de él, va a los glóbulos rojos. La calidad del tejido mejora, la piel se vuelve mas lisa y las zonas afectadas se vuelven mas delgadas.
Tratando de manera eficaz el problema de la celulitis, mejorando, además, la circulación sanguínea.