30/07/2022
Bendice tu cuerpo con amor, da las gracias a Dios por moverte en esta vida con él. Agradece que cada células, órgano, músculo, hueso y todos los sistemas cumplen su función en todo momento sin que tú se lo recuerdes y sin descansar. Dales las gracias por realizar su misión sin quejarse, con amor y alegría.
Bendice tus células con amor a lo largo del día. Agradéceles el magnífico trabajo que hacen cada una en su rama. Diles lo mucho que las valoras, que las admiras por su constancia, por ese valor de defender los órganos ante agentes externos malignos los 365 días, las 24 horas al día.
Bendícelas con amor por cuidar con tanto mimo de ti, por esa sonrisa que te permiten dibujar cada vez que eres feliz, porque tus ojos pueden ver, tus oídos escuchan, porque puedes respirar y filtran el aire para que tus pulmones estén funcionando a tope, porque puedes hablar, comer, tragar y llevar salud a través de los alimentos triturados a todo tu organismo.
Háblales con mucho amor, ponles música alegre, bonita, o clásica que las inspire, como algo rico y sano para que se llenen de vitalidad, les encanta el movimiento, entonces baila, camina, haz cualquier deporte que puedas. Mira programas o películas divertidas. Llama y escribe a quien quieres. ¡Llénate de amor!
Recuerda que para esas adorables células ¡Tú eres el universo entero! esmérate por estar a la altura de sus expectativas. Ellas lo merecen porque te mantienen san@ y viv@.