20/02/2026
Ser fuerte… también tiene su precio.
Porque muchas veces mientras el mundo te veía firme, por dentro estabas aprendiendo a no romperte.
Te tocó sostenerte cuando querías que alguien te sostuviera.
Te tocó decidir con miedo.
Te tocó seguir cuando lo más fácil era rendirte.
Muchos admirarán tu equilibrio.
Pocos sabrán lo que te costó construirlo.
Desde afuera pareces no necesitar nada.
Pero la verdad es que aprendiste a darte a ti misma lo que antes esperabas de otros.
Hoy tus vínculos no nacen desde la carencia…
nacen desde la elección.
Y si ahora caminas en paz,
es porque dentro de ti construiste un lugar seguro.
Un lugar donde descansas en los brazos de Dios.
🤍