09/06/2017
Largos, redondos, planos o microscópicos. Los parásitos que se alojan en el intestino del gato pueden tener distinto aspecto, pero todos resultan perjudiciales para la salud del felino. Este artículo recoge pautas para prevenir la aparición de los parásitos intestinales del gato.
Gatos más propensos a tener parásitos intestinales
Ciertos felinos son un blanco más fácil para los parásitos que habitan en el intestino. Es el caso de los cachorros, que si proceden de la calle, "casi el 90% de los las crías felinas suelen tener parásitos intestinales",
Este porcentaje disminuye hasta un 2% si el cachorro felino tiene una madre libre de parásitos en el momento de su nacimiento, ha venido al mundo en un entorno doméstico y no tiene acceso al exterior de la vivienda.
La razón de que los cachorros felinos tengan más posibilidades de quedar infectados por parásitos intestinales es que se pueden contagiar a través de la placenta o de la lactación de su madre, si está contaminada. Por otro lado, si los gatitos tienen acceso al exterior pueden entrar en contacto con hierba contaminada de larvas de parásitos.
Parásitos intestinales del gato: tratamiento y prevención
Un felino invadido por parásitos en su intestino precisa, para quedar limpio, un tratamiento antiparasitario en formato de pastillas o jarabe, que debe prescribir el veterinario. Los gatos eliminan los animales de su intestino a través de sus heces. Por ello, los análisis coprológicos del felino infectado determinarán cuándo tiene libre el intestino de molestos visitantes.
La mejor forma de prevenir la presencia de polizones intestinales es la desparasitación periódica del gato. Los veterinarios recomiendan que las personas que conviven con un gato le practiquen una desparasitación interna cada tres meses.