05/02/2026
Cuando hay demasiado ruido fuera, suele faltar un ancla dentro.
El otro día hablaba con una amiga.
Me pedía opinión (como psicóloga) para su malestar. Me decía que tenía demasiado ruido fuera, que no sabía qué hacer o dejar de hacer. Y sin darse cuenta, me estaba pidiendo justo eso que ya tenía: opiniones.
Y sí, son importantes. Sobre todo cuando vienen de personas que valoras. Pero solo si hay un ancla dentro. Algo mínimamente defendido.
Porque cuando no te conoces, seguir preguntando, paradójicamente, no te acerca a tu esencia. Te aleja.
Muchas veces buscamos opiniones como huida. Quizás es más fácil mirar fuera que detenernos y recorrer nuestros pasillos interiores. Quizás queremos delegar la responsabilidad de elegir. Y quizá el camino, aunque tenga más intríngulis, sea atrevernos a escribir el nuestro propio.
Que tengamos coraje. Que tengamos valentía. Que tengamos tiempo.
Y sobre todo, pasión para tomar las riendas de nuestra vida