18/01/2026
Vivimos en la era de la prisa.
Queremos bajar de peso rápido,
ver resultados rápido,
sentirnos mejor rápido…
Y en esa urgencia, muchas veces nos olvidamos de algo importante:
👉 disfrutar y respetar el proceso. 🧘
Cuando la meta es “bajar lo más rápido posible”, suele venir acompañada de dietas extremas, culpa, ansiedad y, tarde o temprano, rebote.
No porque falte fuerza de voluntad, sino porque el cuerpo no funciona a base de prisas.
Aprender a comer no debería sentirse como castigo.
Debería ser un proceso que se entienda, se adapte a tu vida y se pueda sostener en el tiempo.
Tal vez el verdadero cambio no está en hacerlo más rápido,
sino en hacerlo con más paciencia, conciencia y amabilidad contigo misma/o.
Porque lo que se construye con calma,
suele durar mucho más. 🌱
¿Te identificas con esta prisa constante?