03/03/2026
Una de las quejas más frecuentes que escucho de los padres de adolescentes es el desorden que tienen de sus cosas, la falta de anticipación, planeación, motivación y de toma de decisiones en los temas que les interesan.
Cuando la familia está pasando por la etapa de hijos en edad adolescente, pueden generarse conflictos, ya que tú como padre o madre puedes estar preocupado de que tu hijo "sea así para siempre" y te sientes culpable de no haber "hecho bien" tu labor de educar.
Tal vez en este momento también ya tuviste problemas con tu pareja porque la crees responsable de esta “forma de ser” de tu adolescente.
Y si bien no hay un solo factor que sea el determinante para el desorden o la aparente apatía, hoy se sabe que una de las causas es la falta de madurez del cerebro que todavía está en proceso de consolidación.
Aunque el cerebro alcanza su mayor tamaño en la adolescencia temprana, los años de la adolescencia sirven para afinar su complejo y avanzadísimo funcionamiento.
De acuerdo con las investigaciones en neuropsicología, el cerebro termina de desarrollarse y de madurar entre los 25 y los 30 años.
La parte del cerebro detrás de la frente, que se llama corteza prefrontal, es una de las últimas partes en madurar. Esta área es la responsable de habilidades ejecutivas como planificar, establecer prioridades y tomar buenas decisiones.
Esto no quiere decir que como padre o madre dejes de hacer tu labor de educar, tener reglas en casa y poner límites a conductas de riesgo.
O que tu hijo no tenga que planear o tomar ninguna decisión y asumir la responsabilidad de las consecuencias, pero lo importante es que no esperes que sea como si ya fuera un adulto o como lo harías tú que ya llevas un tiempo afrontando las tareas y decisiones de la vida.
Por otro lado tener experiencias que impliquen, ordenar, planear, decidir, perseverar, le sirven a tu hijo para que la corteza prefrontal del cerebro siga madurando para una etapa posterior.
Así que tener tareas, proyectos y retos es necesario para la maduración del cerebro y el desarrollo de las habilidades cognitivas y socioemocionales de tu hijo adolescente, pero en una escala que le implique un adecuado sentimiento de logro y seguridad en sí mismo.
Y no que constantemente tenga un sentimiento de fracaso, de inadecuación y de rechazo constante por el conflicto que se genera si “no hace las cosas” como los adultos esperan.
Psic. Marilú Escalante Solís
Especialista en Psicoterapia Infantil y Familiar
55 7465 6934