13/11/2023
La talidomida fue un medicamento que se vendió en España entre 1950 y 1985, sin ningún control ni advertencia. Era un sedante que se recetaba a las embarazadas para evitar las náuseas. Lo que nadie sabía es que causaba graves malformaciones en los fetos, como falta de brazos, de piernas, de dedos, de órganos internos…
Nuestras vidas no han sido fáciles. Hemos tenido que soportar las miradas, la compasión, la indiferencia. Hemos tenido que adaptarnos a un mundo que no está hecho para personas como nosotros. Hemos tenido que luchar por conseguir una educación, un trabajo, una familia. He tenido que bregar en hospitales, con prótesis, dolors y medicinas, operaciones… Conocemos el dolor, la angustia, la depresión.
Pero no somos los únicos. Hay miles de personas en España que nacieron con malformaciones por la talidomida. Somos 54 en Andalucía. Nos hemos unido en la asociación A3T, para reclamar nuestros derechos, para exigir justicia, para apoyarnos unos a otros.
¿Sabes quién es el responsable de nuestro sufrimiento? El laboratorio alemán Grünenthal, que fabricó y vendió la talidomida en España y en otros países. Este laboratorio nunca ha pedido perdón, nunca ha reconocido su culpa, nunca ha pagado por el daño que nos hizo. En otros países, como Alemania, Reino Unido o Francia, las víctimas de la talidomida han recibido indemnizaciones millonarias. Pero en España, nada. Aquí nos han ignorado, nos han olvidado, nos han abandonado.
¿Y sabes cómo nos ha tratado el Gobierno español? Con indiferencia, con injusticia, con discriminación, como arma política de unos partidos contra otros.
Durante décadas, no nos han reconocido como víctimas, no nos han dado ninguna ayuda, no nos han prestado ninguna atención sanitaria. No fue hasta el año 2010 cuando nos concedieron una indemnización por una sola vez, pero solo a los que habían nacido entre 1960 y 1965. ¿Y los que nacimos antes o después? ¿No somos también víctimas?
El reconocimiento dependió del grado de discapacidad que se evaluó con un protocolo médico muy restrictivo y arbitrario.
En el año 2023, nos prometieron que nos iban a dar más ayudas, que nos iban a ampliar el período de reconocimiento y los reconocimientos. Pero el Real Decreto 1006/2018 es una gran mentira, una trampa, una burla. Las ayudas que se han prometido son insuficientes, y están llenas de condiciones y limitaciones. Nos dejarán fuera a muchos de nosotros, nos negarán la atención sanitaria que necesitamos, nos quitarán el derecho a la reparación moral y social.
Por eso, desde la A3T, hemos recurrido a los tribunales, y hemos presentado una demanda contra Grünenthal, y un recurso contra el Real Decreto que regula las ayudas. Queremos que se nos reconozca como víctimas, que se nos indemnice como se merece, que se nos atienda como se debe, que se nos repare como se puede.
Esta es nuestra historia, y la de otras personas que han sufrido como yo por culpa de la talidomida. Una historia de dolor, de lucha, de dignidad. Una historia que quiero que conozcas, y que me ayudes a difundir. Si quieres saber más sobre nuestra causa, y sobre cómo puedes ayudarnos, te invito a que sigas a la A3T en sus redes sociales: .
No nos dejes solos, no nos olvides, no nos falles.